martes, 22 de marzo de 2016

MATA-HARI

Esta holandesa bailó, actuó y, sobre todo, espió tanto a un bando como a otro durante la Primera Guerra Mundial. Su belleza  y el conocimiento de las danzas orientales, debido a su estancia en Indonesia, antigua colonia holandesa, fueron sus grandes armas, con las cuales amasó una gran lista de amantes y contactos esenciales para su trabajo. Sin embargo, no pudo eludir su condena a muerte por parte de los franceses en 1917. Nadie reclamó jamás su cuerpo.

Marta Mena, Irene Fernández y David Cascón defienden la causa de esta espía en el concurso.

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